EN DÍAS DE INCERTIDUMBRE Y MIEDO SOCIAL,  ¿QUÉ PUEDO HACER YO? 2En los últimos 2 meses, y en particular, en los últimos 10 días, estamos viviendo en Cataluña, días de incertidumbre, miedo, conflicto y cambios acelerados que se suceden más rápidamente que lo que, en promedio, necesitamos las personas para asimilarlos.

Todo el mundo está en un estado emocional, mezcla de estrés, ira, tristeza, desasosiego, entusiasmo, expectativa y cierto descontrol ante los sucesos político-sociales vividos.

¿Qué puedo hacer yo ante esta situación, que parece estar fuera del propio control -al menos para la inmensa mayoría de las personas-, que me excede, me afecta, me supera?

Desde las Neurociencias, el Coaching, el Pensamiento Sistémico, el Pensamiento Complejo, la Psicología Positiva, la Inteligencia Emocional, podemos tomar algunas ideas y descubrimientos que podrán servirnos:

  • Percibe la situación de un modo sistémico y complejo (no te quedes sólo en los detalles): observa el conjunto de lo que sucede, con todos sus participantes, intereses, deseos, poderes, situaciones, y míralo como un proceso, y no como algo acabado y definitivo. Las cosas siempre están en relación de mutua influencia y evolucionan en alguna dirección, aunque no sea favorable a mis intereses. Ver el conjunto, sus relaciones y el proceso que va evolucionando (la situación en movimiento), me permite entender, ser más consciente, anticiparme, posicionarme, prevenir, “jugar mejor mis cartas” o recursos, buscar los que necesito tener, generar alianzas, e incluso estar mejor preparado para tomar decisiones rápidas cuando toque.
  • Recuerda una y otra vez cuáles son tus objetivos en este momento de tu vida, personal, profesional, familiar, social. ¿Qué quieres, qué necesitas, qué deseas, qué quieres evitar? De este modo tendrás tu propia brújula ante la “tormenta” de la realidad; no pararás la “tormenta” aunque sí podrás salir más airoso de ella, y en la dirección en que necesitas ir.
  • Examina lo más objetivamente tu realidad y la de los tuyos: ¿dónde estás parado, a dónde quieres ir, qué obstáculos se interponen entre tú y tus objetivos? (financieros, legales, relacionales, de valores). Un diagnóstico adecuado implicará que te podrás mover en el caos y los drásticos cambios, de un modo más ágil, sin quebrarte.
  • Reconoce, acepta y gestiona tus emociones. Discriminar entre miedo, o tristeza, o ira, o estrés, o incertidumbre, o asco, o desencanto, o frustración, será de enorme ayuda. ¿Por qué razón? Porque cada emoción implica una percepción y un pensamiento diferentes de la realidad. Y genera una conducta y un estado físico y un impacto diverso con nosotros mismos y con los demás. Saber diferenciar uno de otro, implicará organizar tácticas adecuadas en cada caso.
  • Genera opciones diversas para poder implementar ante lo que está sucediendo. Evalúa las que mejor pronóstico de éxito tengan y ponlas en práctica. Ensayo y error. Ve probándolas hasta dar con la mejor.
  • Actúa, luego de reflexionar y evaluar todo lo anterior. No te paralices. Muévete, a tu ritmo y dirección, pero muévete. A veces sentirás que has de parar. Pues, para. Lo importante es que tengas un plan y seas flexible. Y que lo vayas llevando a cabo.
  • Prioriza lo más importante en cada momento. Y enfócate en ello. Concentra tus pensamientos, emociones y conductas en una dirección. No te diversifiques en exceso (te debilitaría). Ahorra tu energía y podrás ser más efectivo.
  • Aumenta tu consciencia en cada momento, sobre lo que estás aprendiendo, desarrollando, creando, cambiando, en medio de esta “tormenta”. Toma nota. Sera una lección de gran utilidad para el resto de tu vida. Ya no serás la misma persona. Serás mejor, más fuerte, más flexible, más inteligentemente adaptada. Aunque duela y cueste, estarás cambiando tú junto con la realidad.
  • Toma decisiones: tus valores y necesidades clave te darán la pauta de en qué dirección decidir. No falla. Te centrarás así en lo esencial y en el mediano y largo plazo. Si decides por tus emociones (sólo o fundamentalmente basado en ellas), tus resultados serán, quizás y en el mejor de los casos, útiles en el corto plazo.
  • Controla tú mism@ el rumbo de tu vida; si no, otros o las circunstancias lo harán por ti. Tú decides.